Una bonita siesta en el cementerio.
Otra experiencia fue la de haber dormido un par de horas en el cementerio,como parte de nuestra formación realizamos la pernotada en las bobedas de todo el cementerio con nuestro equipo que teníamos encima que era nuestro fusil y nuestra mochila.
Durante el tiempo que estábamos durmiendo los instructores procedían a tratar de asustarnos poniendo músicas de terror y haciendo que griten con alumnos.
Me asombra mucho todas las situaciones que viviste en esta formación militar, realmente interesante. Algo solamente que pueden hacer personas con coraje y valentía.
ResponderEliminar